Si bien la minería hoy en día se
ha convertido en un tema que genera una particular sensibilidad tanto en
nuestro país como en América Latina, hay muchos puntos de vista y diferentes
opiniones respecto a este tema existen profundas implicaciones tanto
económicas, sociales, ambientales y políticas.
Ahora ya desde mi punto de vista
como ciudadana me preocupa mucho el impacto que ésta teniendo la minería entre
las objeciones las cuales es de mi preocupación y oposición son las siguientes:
·
La
minería contamina cauces de agua con metales pesados y otras sustancias
toxicas.
·
La
minería afecta el régimen hidrobiológico tanto de las aguas superficiales como
las subterráneas.
·
Los
beneficios sociales de la minería son cuestionables debido a que las promesas y
expectativas generadas por los gobiernos y las
empresas han producido; y limitado avances en términos de desarrollo
humano, ello se puede evidenciar en los inquietantes índices de pobreza en
muchas regiones mineras, como la nuestra y si bien en vez de mejorar, han
empeorado a lo largo de los años.
·
Otro
de ellos es que el sector minero suele pasar por encima de otros altos
intereses de estado como conservación y usos sostenible del patrimonio natural,
cuyo valor actual y futuro para la sociedad, si bien ello ha producido que se
reste importancia a nuestros recursos hidrobiológicos como por ejemplo nuestras
cuencas de agua y otros servicios ambientales tomando así más importancia a la competitividad económica.
·
Los
beneficios económicos favorecen de manera desproporcionada a las grandes
empresas llegando así a que estas
se privilegien promocionando el
marketing de su imagen trayendo beneficios que llegan hacer tan solo temporales
y aislados, mientras los prejuicios sean
a largo plazo.
Es por ello que llegamos a visualizar
que por buenas prácticas que se introduzcan la minería no es una actividad
sostenible, es así que el balance costo-beneficio de la minería es deficitario
.Los costos ambientales, sociales e incluso económicos pueden ser mayores en
comparación con los beneficios que llegan hacer muy reducidos.
Es evidente la necesidad de exigir y
garantizar una minería responsable por parte de las empresas y demás personas
involucradas, que se traduzca en acciones concretas y eficientes de gestión
ambiental y social, debidamente concentradas en las autoridades y los actores
sociales.